miércoles, 11 de octubre de 2017

Uso de gafas deportivas en fútbol base: Nuestra experiencia


Si nos vais siguiendo por las redes sociales, habréis visto que la temporada pasada Pau empezó a llevar gafas para entrenar y jugar sus partidos. Él tiene hipermetropia, es decir, su problema es para ver de cerca. Lleva gafas desde los 3 años pero siempre ha entrenado y jugado sin ellas porque de lejos veía perfectamente. 
Hace un año, en una reunión con el coordinador de porteros de su club, nos comentó que le daba la sensación de que en ocasiones Pau reaccionaba un poco tarde tras el chute del contrario. No se notaba mucho porque es de reflejos rápidos, pero creía que usar gafas le iría bien. Yo utilizando la lógica del que no sabe mucho del tema, le comenté que Pau veía bien de lejos, que no sabía hasta que punto necesitaba las gafas. Aún así seguimos sus consejos y le hicimos una gafas deportivas.

Pau durante un entrenamiento en su club
En un principio nuestro hijo no se las quería poner por un tema de vergüenza. Pensaba que los compañeros se reirían de un portero con gafas. Y eso que tenía algún compañero, jugador de campo, que llevaba. Finalmente accedió. El primer entrenamiento al que acudió con las gafas fue uno más. Sus compañeros lo vivieron con toda naturalidad y al finalizar salió contentísimo explicándonos que le habían dicho que eran muy chulas. 
Y han pasado los meses y, a día de hoy, no hay entrenamiento o partido que lo haga sin las gafas. Se siente mucho más seguro con ellas. Yo le pregunté: ¿Ves mejor con ellas?. Su respuesta: "Veo el balón más grande". 

Supongo que algunos de los que leéis estas líneas tenéis hijos con problemas de visión que juegan con gafas o lentillas. Por el momento, en nuestro caso, no nos hemos planteado el tema de lentillas porque Pau está muy cómodo con las gafas. 

Posible problemas de jugar con gafas
Las ventaja de las gafas es simple: mejor visión, mejor rendimiento. ¿Pero, tiene desventajas?
Voy a relatar algunas que me han venido a la mente:
- Disminución de la visión periférica: Al ser una estructura colocada alrededor del ojo, podríamos pensar que la visión lateral podría quedar un poco comprometida. Los que entienden un poco de porteros comentan que la visión periférica es esencial para el guarda-meta, porque no solo ha de controlar el balón, sinó todo su entorno para poder reaccionar rápido ante cualquier lance del juego. Pues bien, creo que el diseño de las gafas deportivas con una especie de diseño envolvente, no tienen demasiado influencia en ello. Al menos a Pau cuando le he preguntado no tiene sensación de que no le deje ver bien de forma lateral.
- Empañamiento: Los que llevamos gafas sabemos que al hacer actividad física y sudar las gafas se suelen empañar. Las gafas deportivas que actualmente lleva Pau tienen un sistema de aireación en la parte superior que en principio es para evitarlo. A nuestro hijo parece que le funciona porque nunca se le han empañado. Podéis pensar que siendo portero en los partidos no suele sudar mucho. Tal vez en algunos no sude tanto como otros jugadores, pero en los entrenamientos suda como el que más y no ha notado nunca el empañamiento de las gafas. Recuerdo un compañero que jugaba con él hace unas temporadas, si tenía muchos problemas en este sentido. No me hagáis decir el porque. No sé si es el individuo, si es el diseño de las gafas, pero en nuestro caso en concreto esto no pasa.
Sistema anti-vaho que llevan las gafas de nuestro hijo

- Traumatismo al golpear el balón las gafas: Si algo tiene el portero es la posibilidad de recibir un balonazo en la cara. A Pau le ha pasado unas cuantas veces. Si es cierto que el llevar las gafas ha sufrido algún "problemilla" tras un pelotazo, pero no ha pasado más allá de un golpe. Las gafas deportivas que lleva, tienen una especie de material elástico en la zona de contacto con la piel para amortiguar estos golpes. Además suelen estar fabricadas en materiales resistente y bastante romos para evitar lesiones en golpeos involuntarios.
Pau con un compañero portero (ambos con gafas)
de una selecciónestadounidense, tras
el partido que jugaronen el Mundialito 2017. 

En resumen, la ventajas son indiscutibles y la desventajas dudosas, o al menos en el caso de nuestro pequeño portero. Sé que a la larga si Pau sigue practicando fútbol o algún otro deporte acabará llevando lentillas, pero por el momento no nos lo planteamos porque se encuentra a gusto con las gafas y el tema de las lentillas le da un poco de repelús ;)

Cada persona es un mundo y seguro que los que tenéis hijos que precisan de corrección visual tenéis experiencias parecidas o contrarias a la nuestra con las gafas deportivas. Ya os hemos comentado que nosotros estamos satisfechos con el uso que hace nuestro hijo. ¿Y vosotros, que experiencia tenéis con las gafas deportivas?

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