lunes, 2 de noviembre de 2020

¿Las restricciones en el deporte secundarias a la pandemia del COVID-19 puede aumentar el abandono de la práctica deportiva en jóvenes?

 


Superada la primera ola de la pandemia y tras pasar un verano con cierta tranquilidad, llega el otoño con una segunda ola. En muchos lugares la competición deportiva ha sido suspendida y en no tantos se ha prohibido hasta los entrenamientos. Un golpe duro para clubs, escuelas de fútbol y para los chicos/as que lo practican. ¿Puede esta prohibición de ejercitar su deporte una causa de que los jóvenes jugadores abandonen la práctica del fútbol? 

Previo a analizar en concreto la relación entre el COVID-19 y el abandono del deporte, vamos a analizar diversos artículos que hablan sobre el tema del abandono de la practica deportiva. 

Empezaremos leyendo un artículo de La Vanguardia (leer) dónde da la cifra que entre los 14-15 años el 70% de los jóvenes deportistas abandonan la practica deportiva. Lo atribuyen sobre todo al aumento de la presión en los estudios. Como solución para evitarlo comenta 3 temas importantes: 

- Diversión (el deporte ha de ser sobre todo para divertirse) 

- Objetivos (el deportista ha de tener objetivos realistas y apropiados. Tener objetivos demasiado altos puede llevar a la frustración) 

- Descanso (Se aconseja descansar un par de días a la semana y algunos meses al año para practicar algún otro deporte). 

Seguiremos leyendo un estudio sobre el abandono de la actividad deportiva publicado en Revista Educación (http://www.revistaeducacion.educacion.es/re353/re353_18.pdf). En este estudio muestra que el 84,26% abandonan por que no tienen tiempo, el 51,16% concretan que prefieren dedicar el tiempo a otras actividades y el 48,81% lo hacen por pereza o desgana. Es de destacar que la falta de apoyo de los padres en la practica deportiva, es también una causa asociada a la decisión del abandono. Existen otros factores que afectan en menor grado como es el stress competitivo, la influencia de los amigos y las malas experiencias con entrenadores. 


En la literatura científica hay múltiples estudios que hablan sobre el tema del abandono deportivo que coinciden en conclusiones con lo comentado anteriormente. Pero a día de hoy tenemos una nueva realidad con la grave pandemia que está afectando a nivel mundial. Una crisis sanitaria que ha obligado a parar el deporte infantil, a confinamientos y a frenar la vida social. Y yo me pregunto, ¿Es el parón deportivo secundario al COVID-19 un factor desencadenante del abandono deportivo? 




A partir de aquí lo que vas a leer es un opinión personal aunque estoy seguro que a la larga tendremos estudios que lo ratifiquen. Empezaré hablando de nuestro entorno. La temporada pasada finalizó en Marzo 2020. En Septiembre 2020 se reanudó la actividad deportiva. Actualmente, a 2 de Noviembre de 2020 tenemos de nuevo parado el deporte base. Pues bien, en esta nueva temporada conocemos 4 casos que han decidido no iniciarla. Nuestro hijo hará dentro de poco 13 años, está entrando en la edad de mayor abandono del deporte formativo, y algunos conocidos han creído que era el momento de dejarlo. Y ello me lleva a preguntar ¿Si no hubiera irrumpido la actual pandemia, hubieran seguido practicando fútbol?. Esto es muy difícil de conocer, pero estoy seguro que sin el parón del deporte base, muchos seguirían practicándolo. 

Estamos en un momento complicado en muchos sentidos. Yo, como padre, tengo que procurar motivar a mis hijos para que no abandonen la practica deportiva, por que soy consciente que tiene muchos beneficios, tanto físicos como psico-sociales, y quiero lo mejor para mis hijos. Veo que cada día se complica más el tema estudios, que el tiempo que debe dedicar a la vida académica es mayor, pero también sé que el deporte le va muy bien para despejar la mente, sociabilizarse y mantenerse en forma. Múltiples estudios demuestran que la practica deportiva ayuda a un mejor rendimiento académico. Creo que todo son ventajas si se vive el deporte como una diversión, no como una obligación. Y también veo que el confinamiento y la prohibición de la practica de deporte colectivo va en contra de nuestros hijos.
 


Acabar pidiendo a las autoridades de que se den cuenta de la importancia del deporte para los más jóvenes. Que prohibirlo no creo que sea un factor demasiado importante para parar la pandemia, y que puede acarrear otros problemas, entre ellos la decisión del abandono de la práctica deportiva. 

¿Y vosotros, que opináis? ¿ Creéis que esta pandemia que estamos viviendo hará que muchos jóvenes abandonen el deporte?

sábado, 8 de agosto de 2020

¿Se aplazará el fútbol base hasta enero de 2021 por el coronavirus?

 

Ayer nos enterábamos a través de un comunicado de la federación que se estaban replanteando post-poner el inicio de las competiciones de fútbol no profesional por el coronavirus. Rumores hablan de la intención de proponer el inicio de estas competiciones en Enero de 2021.

Oír esa noticia y pasarme mil cosas por la cabeza. La primera, si se pospone el inicio a Enero, estoy convencido que no habrá temporada. ¿Estará la pandemia mejor en enero que en septiembre o octubre? No lo creo. Y si no se pone en marcha ahora, seguramente acabaremos hablando de una temporada nula.

¿Es necesario prohibir las competiciones de los deportes de equipos como medida preventiva ante el COVID-19? Hacerlo disminuiría seguro los casos, pero también lo haría si nos quedáramos todos en casa durante 3 meses y ello no se  ha planteado. Hacerlo puede ser bueno para la evolución de la pandemia, pero hay otros aspectos de salud que debemos tener en cuenta. Y es que el deporte en la gente joven es una herramienta importante para tener un buen estado de salud, no sólo físico sino también mental. La complicado es buscar el equilibrio entre pandemia y salud físico-mental en la gente más joven.

Y no os confundáis, no estoy obsesionado con que se ponga en marcha el fútbol base, ni mucho menos. Pero veo a mi hijo viendo el fútbol por televisión y diciéndome que está ansiosos por poder volver a jugar un partido con su equipo, y me da pena pensar que tal vez no lo pueda hacer en muchos meses.

Es más, hace unas semanas, cuando la federación de nuestra región comunicó que las competiciones empezarían a mitad/finales octubre, pensé que era un error. Si esperan que la pandemia empeore con el frío, porque esperar a entrar en otoño?.  Yo personalmente las hubiera adelantado al inicio de septiembre con presunción de parar cuando la pandemia se pudiera descontrolar. Pero ni soy epidemiólogo, ni político, ni mandatario de una federación, sólo un simple padre que desea ver feliz a su hijo.

¿Tengo la solución? Lamentablemente no. Ni yo ni nadie. Esto es algo nuevo de lo que vamos aprendiendo según evoluciona. Empezar pronto lo arreglaría? Esperar a Enero lo facilitará? Sólo el tiempo dará la razón.

¿Y si no hay competiciones oficiales, qué?

Estamos viviendo un verano más movido de lo que esperábamos. Muchas pruebas PCR, muchos diagnósticos nuevos cada día. Pero a la vez estamos viendo como los campus deportivos de verano se van sucediendo sin demasiados problemas de contagios. Y es que se están haciendo bien. Control de temperatura, grupos cerrados y todas las medidas preventivas que recomiendan las autoridades sanitarias. Y porque no hacerlo igual ahora con entrenamientos a puerta cerrada en grupos cerrados (equipo)? 

¿Es necesario una competición federada para que un niño/a practique fútbol? Pues no. Yo lo que deseo es que mi hijo haga deporte. Si no compite en una liga por las circunstancias, yo estaría feliz si sólo entrenara. Y si no pudiera jugar partido oficial, porque no hacer amistoso con un número de equipos no extenso para tener controlado en todo momento los posibles contacto. Os voy a poner un ejemplo. Pau, nuestro hijo, deber jugar esta temporada en 1ª división infantil. Se trata de un grupo de 16 equipos con 30 jornada. ¿Y si se pudieran hacer 2 grupos de 8 jugando 14 jornadas? Sería una liga más corta con lo que si se tuviera que aplazar sería fácil de acabarla. Y si no hubiera suspensión y se acabara pronto, se podría hacer una segunda liga cogiendo los 4 primeros de ambos grupos por un lado y los 4 últimos en otro. ¿Qué la federación no desea tirarlo adelante? Siempre se podría pactar una serie de partidos amistosos. Sólo haría falta pactarlo entre clubs y tener una relación de los participantes en el partido por si se tuvieran que estudiar los contactos de algún contagio.

No sé si la opción relatada sería factible, pero seguro que puede existir alguna otra opción. Estoy seguro que hay gente mucho más preparada que yo para buscarlas. Lo único que pido a las autoridades es que se tengan en cuenta que dejar a los jóvenes sin actividad deportiva puede acarrear problemas tanto físicos como mentales, sin olvidar el aspecto social.

Si hay actividades que se pueden seguir realizando a pesar de la pandemia por motivos económicos, por que no dejar a los jóvenes practicar su deporte siguiendo las medidas preventivas adecuadas por motivos de salud mental y física?

Estamos viviendo una época oscura de nuestra historia, una época que lamentablemente ha afectado a mucha gente y de la que no saldremos en bastantes meses. La falta de vacuna no nos permite bajar la guardia, pero creo que debemos aprender a convivir con este desgraciado virus y sobre todo intentar no dejar de vivir. 

miércoles, 6 de mayo de 2020

¿Cómo podría ser la nueva normalidad en el fútbol base?


Llevamos unas semanas confinados por la COVID-19. Actualmente está empezando la desescalada hacia la denominada “nueva normalidad”. ¿Por qué nueva? Por que la normalidad será diferente a la que conocemos, por lo menos hasta que aparezca una vacuna contra el coronavirus. Esa “nueva normalidad” hará que veamos normal restaurantes con metacrilatos separando las mesas, peluquerías con personal uniformado como médicos, tiendas con medidas higiénicas y de separación entre persona, y así un largo etcétera.

¿Y en el fútbol base? ¿Habrá una nueva normalidad o será lo mismo que antes? A partir de aquí el artículo es una reflexión personal de lo que podrá ser, no de lo que vaya a ser, por que al final nadie sabemos que podrá pasar. Y las reflexiones sirven tanto para el fútbol base como para otros deportes de equipo que practica la gente más joven.

Esta temporada ya se ha dado por finalizada en el fútbol base y los clubs ya empiezan a trabajar en las siguientes temporadas. Una temporada que se cree que podrá empezar con normalidad en septiembre. ¡Pero, cuidado! Se habla de que los colegios van a intentar disminuir alumnos por clase para evitar aglomeraciones en clase y patios. ¿Y el fútbol base? Teniendo la ventaja que se practica en zonas al aire libre, nos encontramos en la realidad que se trata de un deporte de contacto dónde desaparece la distancia interpersonal. ¿Las autoridades sanitarias instaurarán medidas especiales para poder disputar deportes de equipo? Yo creo que si están valorando el tema de los colegios, es posible que puedan “meter mano” en la forma de entrenar o jugar en el fútbol base.

Hace unos días pudimos ver un reportaje televisivo dónde se entrevistaba a un entrenado de Sabadell, Pirri, que actualmente está entrenando al equipo de fútbol base coreano Potential FC. Allí ya habían reanudado los entrenamientos. Veías a los chicos ejercitándose con mascarillas. Lo primero que pensé es que aquello sería casi imposible en nuestra realidad. Hay sociedades mucho más aplicadas en estas medidas, pero en los países latinos veo muy difícil implementarlo.

Imagen del reportaje televisivo.

Tras ver el reportaje decidí realizar una encuesta en redes sociales para valorar la posibilidad de ver mascarillas en nuestro fútbol base.

  • En Instagram y Facebook realizamos la encuesta con 2 posibilidades (no permiten más). Obtuvimos 38 respuestas. La opción “SI, ES POSIBLE” consiguió un 55% de las respuestas por el 45% de “NO LO VEO POSIBLE”. En este caso se hablaba de posibilidad pero no de obligación
  • En Twitter realizamos la misma pregunta pero con 3 opciones dónde podíamos incorporar la opción de obligación de uso de mascarilla. Obtuvimos 64 votos. La opción “IMPOSIBLE IMPLEMENTARLO” consiguió el 52%, “SI DE FORMA OPCIONAL” el 33% y “SÍ, DE FORMA OBLIGATORIA” sólo un 16%

En resumen, nuestros seguidores de redes sociales, gente vinculada de diferentes forma al fútbol, está bastante dividida. Podríamos concluir que una mayoría ve inviable el uso de mascarillas, aunque no está muy lejos de los que piensas que es posible que acabemos viendo algunos jugadores con ellas.

El uso de mascarillas sería correcto para evitar contagios entre los jugadores pero es un elemento que puede dificultar la práctica deportiva, ya que su uso disminuye la oxigenación y crea que aumente la aspiración de CO2. A parte de ser padre de un chico que juega en el fútbol base, soy trabajador sanitario. 
Actualmente, al ser un colectivo de riesgo, trabajo muchas horas con mascarilla colocada. Al final del día no es raro sentir dolor de cabeza por la poca oxigenación. En un deportista que realiza un esfuerzo físico y necesita una correcta oxigenación, el uso de mascarilla puede ser un problema. Aquí es dónde hemos de buscar un equilibrio entre prevención de contagio y la necesidad de oxigenarse correctamente.

¿Y más allá de las mascarillas que creo que pasará? Pues creo que habrá ciertas medidas preventivas, al menos al principio:

  • No uso de vestuarios. Los espacios cerrados con aglomeración de gente suelen ser sitios peligrosos para la propagación del virus. Creo que veremos como los clubs aconsejan venir a los jugadores ya cambiados y luego ducharse en casa
  • Uso de limpieza de manos habitual. Previo al inicio del entrenamiento, al final y es posible que después de algunos ejercicios, se puede “obligar” a los jugadores a limpiarse con una solución alcohólica.
  • Botellines de agua individuales bien identificados. Se acabaría el botellero comunitario.
  • Control de síntomas a los jugadores. Valorar previo a cada jornada la salud de los jugadores mediante la obligación de comunicar cambios en su estado. Si alguno presenta síntomas no dejarle participar con el grupo. Se podrían implementar la necesidad de toma de temperatura previo al inicio de un entrenamiento o partido.
  • Los jugadores será difícil el uso de mascarillas cuando exista un esfuerzo físico. Pero tal vez sería obligatorio en el momento de la realización de charlas técnicas, obligando a un distanciamiento durante la misma.
  • Posible uso de mascarilla a los jugadores que se encuentren en el banquillo durante un partido
  • Posible obligación de uso de mascarilla para los entrenadores.
  • Evitar el dar la mano antes y después del partido.
  • Si un equipo debe desplazarse en autobús, intentar realizarlo con cierto distanciamiento en el vehículo con uso de mascarillas

Seguramente me dejo alguna medida que sea adecuada. Pero creo que más de una de las anteriores las veremos la próxima temporada. Tal vez obligadas por las autoridades sanitarias, tal vez implementadas por cada club. Yo creo que ahora sería un buen momento para que los clubs redactaran protocolos de funcionamiento para preparar la “nueva normalidad”.

¿Veremos mascarillas en el fútbol base? Es posible, aunque no creo que de forma obligatoria. Pero me da sensación en que no tardaremos en ver como marcas deportivas empiezan a comercializar mascarillas deportivas, algunos clubs a crearlas con su tipografía (escudo por ejemplo) y empresas que ofrezcan mascarillas personalizadas como ya realizan con espinilleras. 

Ejemplo encontrado en internet de mascarillas
con motivos de equipos profesionales

Nos dirigimos a una “nueva normalidad”, una nueva realidad a la que todos nos deberemos acostumbrar, tanto en el día a día como en el fútbol base. Os invito a hacernos llegar vuestra opinión y aportar aquellas actividades preventivas que creáis que podamos ver en el futuro próximo del fútbol base. 

jueves, 25 de julio de 2019

Equilibrio entre competir y divertirse en el fútbol base


Estamos en unos días de transición entre el final de la temporada pasada y el inicio de la nueva, época dónde se define dónde va a jugar cada chico/a en el nuevo año futbolístico. Y aquí viene el momento dónde uno se puede plantear que es lo mejor para su hijo intentando buscar un equilibrio entre competir y divertirse, siempre teniendo claro que al final son los técnicos y no los padres los que deben buscar el mejor lugar para el chic@.

jueves, 30 de mayo de 2019

Balance de la etapa de fútbol 7


Parece que fue ayer que nuestro hijo Pau se ponía por primera vez unos guantes con 3 años y ya estamos diciendo adiós al fútbol 7. Sé que hay comunidades dónde en época alevín ya se empieza el fútbol 11, pero en Catalunya hasta categoría Infantil no es así. Esta año Pau dice adiós a la categoría alevín y ya se adentra en la Infantil.

Han sido 8 años dónde hemos vivido de todo, cosas muy buenas y otras no tanto. La verdad es que ha sido una montaña rusa de emociones y experiencias. He visto a mi hijo alabado por técnicos que luego le han dado la espalda cuando las cosas no le han ido tan bien. He visto cómo llamaban a mi hijo para probar en uno de los mejores clubs del mundo y he visto como le han comunicado que no contaban con él para la siguiente temporada. Lo he visto subir, caer y levantarse. Todo eso a su corta edad. Diréis pues vaya etapa más movida y no os voy a engañar si os digo que hubiera preferido una etapa más llana sin tantos altibajos.



Dicen que la vida es la suma de experiencias, y estos 8 años me han ayudado a aprender mucho.

Empezamos llevando a nuestro hijo al fútbol porque no quería hacer piscina. Jugó un primer partido de jugador y no le gustó. El coordinador del Cambrils UCF le ofreció la posibilidad de ser portero. Eso si le agradó y allí se quedó.

Pau de pequeño, destacaba y muchos nos llenaban la cabeza de pajaritos, y escucharlos y creerlos reconozco que fue mi mayor error.
Tras ir a probar en el fútbol base del FC Barcelona con 6 años, fichó por el Reus Deportiu, dónde pasaría 2 temporadas. Una vez nos comunicaron que no contaban con él decidimos volver al club dónde había empezado, el Cambrils UCF. 2 temporadas después decidimos cambiar tras que el coordinador de porteros nos hiciera saber que no confiaba en Pau. Fue una decisión dura pero cambiar de club fue de lo mejor que hemos hecho estos años.
Esta última temporada de alevín, Pau defendería la camiseta de La Floresta, un club en que nunca hubiera pensado que acabaría mi hijo, pero dónde lo he visto más feliz, tanto con los compañeros como en su cometido como portero. Unos primeros años en el Cambrils y 1 temporada en el Reus dónde subió, la última temporada en el Reus y de nuevo en el Cambrils dónde parecía que iba en caída libre y está última en La Floresta dónde se ha levantado y ha vuelto a disfrutar de ser portero.

A nivel deportivo, Pau ha conseguido como federado una liga en prebenjamín y 2 sub-campeonatos en 1ª división benjamín y alevín, siempre compitiendo en primera o preferente. Ha podido jugar contra grandes equipos en diferentes torneos cómo FC Barcelona, Español, Villarreal, Valencia, Zaragoza, Deportivo de La Coruña, PSV, Inter Milan, Fenerbahce y America de Mexico entre otros. Todo ello son experiencias que seguro que de mayor explicará.



Y si me hicierais elegir entre lo mejor y lo peor de esta etapa, elegiría como mejor a toda la gente que hemos conocido por el camino, compañeros, entrenadores, familias y demás. Y como peor la decepción que he tenido con ciertos técnicos que cuando le iban las cosas bien a Pau lo encumbraban y cuando las cosas no le fueron tan bien le dieron la espalda. Aunque a estos últimos también les estoy agradecido porque me han ayudado a abrir los ojos y a ser consciente de la realidad del fútbol, a ver que lo importante no es que mi hijo juegue en el mejor equipo o que vaya a llegar lejos, lo importante es que sea feliz jugando y gracias a ellos esta última temporada ha disfrutado mucho.



Ahora se abre una nueva etapa muy diferente. He oído de varias personas de fútbol la frase "ahora empieza el fútbol de verdad". Veremos que tal se le da, lo que sí que ahora llevamos la lección bien aprendida y a lo único que aspiro como padre es a que disfrute, que compita a tope, pero que lo haga con ganas e ilusión. 

Acabar este artículo dando las gracias a todos los entrenadores que ha tenido Pau durante estos años por ayudar a su formación como portero y persona. Seguramente de cada uno de ellos ha aprendido algo. Y al final, lo importante de esta etapa es haber podido disfrutar y formarse.